5.888 familias weenhayek trabajan diariamente en la pesca del sábalo villamontino, actividad que genera un importante movimiento económico en distintos sectores, especialmente en el transporte. Desde los niños hasta los adultos participan en la selección y distribución del pescado. Además, cuestionan el elevado precio final del producto, que llega hasta los 40 bolivianos, cuando el productor lo vende entre 5 y 7 bolivianos.