Entre 1.000 y 1.200 estudiantes abandonan cada año sus estudios en la universidad estatal de Tarija debido a la crisis económica. Se trata de una problemática que afecta principalmente a jóvenes del área rural, quienes se ven obligados a dejar las aulas para incorporarse al mercado laboral informal. La deserción alcanza el 20% de la población estudiantil.












