Mientras los carniceros aseguran que el precio de la carne bajó, los vecinos afirman lo contrario. Denuncian que el kilo cuesta entre 70 y 85 bolivianos, manteniéndose como un producto caro y fuera del alcance de muchos bolsillos.
Mientras los carniceros aseguran que el precio de la carne bajó, los vecinos afirman lo contrario. Denuncian que el kilo cuesta entre 70 y 85 bolivianos, manteniéndose como un producto caro y fuera del alcance de muchos bolsillos.