Tarija y el país vivieron el feriado del lunes con absoluta tranquilidad. Los mercados fueron el principal punto de abastecimiento para muchas familias, aunque con precios elevados en canes y verduras, e incluso con cierta escasez. La falta de control quedó a la suerte de los compradores, mientras que los vendedores justifican el alza señalando que ellos también adquieren los productos a precios altos. Los consumidores exigen una regulación urgente.
